Amara la mezcla perfecta entre erotismo y masaje de alto nivel
Luxury Massage 643187053 - 643186932
Nombre: Amara
Nacionalidad: Colombiana
Web profesional:
https://www.luxurymassage.es/masajista/amara/
Fecha aproximada: Septiembre.
Lugar: Calle Coslada (Cerca de Avenida de América).
Instalaciones: Excelentes. El sitio es totalmente nuevo, con una decoración muy cuidada y de buen gusto. Todo impecable, aromas agradables y música muy sensual. Las habitaciones están equipadas al detalle. Un espacio con clase.
Higiene: Impecable, todo perfectamente limpio.
Precio: 180€/hora. Masaje Luxury Erotic con ducha.
Edad: Pone 33 en la web, es creíble.
Cara: Muy guapa, una latina con un rostro angelical y una sonrisa muy pícara.
Pelo: Castaño y largo, aunque se lo recoge para el masaje.
Cuerpo: Fiel a las fotos. Delgada, tonificada y natural, con una elegancia innata y una mirada que atrapa.
Pecho: Naturales, proporcionados, perfectos al tacto, con unos pezones grandes y muy sensibles.
Culo: Espectacular de espaldas durante el masaje en mis piernas. Redondo, firme, con unos hoyuelos que nunca había visto en nadie.
Piercings y tatuajes: Ningún tatuaje. Solo un piercing muy sensual en la nariz.
Defectos corporales: Ninguno. Piel suave y muy agradable al tacto.
Actitud: Sexy y elegante. Se nota que es una mujer con clase y cultura. Divertida, tierna y muy cariñosa. Desde el primer minuto transmite confianza. Su sonrisa y su mirada pícara conquistan.
Conversación: Muy amena, inteligente y se nota que es culta. Durante el masaje susurra cosas al oído que ponen muchísimo, con un equilibrio perfecto entre erotismo y ternura.
Besos: En el cuerpo y en las orejas cuando estás boca abajo. En la boca no lo intenté.
Fuma: No percibí olor a tabaco.
Francés: No.
Sexo: No.
Lo mejor: Su actitud, la implicación y el hecho de que es una auténtica profesional del masaje. Me quitó todas las contracturas sin necesidad de decir nada. Muy sexy y con un cuerpo natural que me encantó: delgada, tonificada, con un pecho y un trasero perfectos. Mide alrededor de 1,60 y es ideal para abrazarla y sentirla cerca. El masaje, tremendamente erótico; deslizarse sobre mi cuerpo fue un placer absoluto.
Lo peor: Nada a destacar.
¿Repetir?: Sin duda, engancha.
¿Recomendable?: Sí, sobre todo si buscas una mujer natural, delgada, tonificada y con un toque muy erótico en el masaje.
Valoración global de la experiencia: Muy positiva. No conocía el sitio y superó con creces mis expectativas.
Relato:
Trabajo por el barrio de Salamanca y a la hora de la comida me entró el antojo de darme un buen masaje erótico. Estaba caliente y con un rato libre, así que busqué en Google y encontré este centro. Me pillaba a dos pasos, me metí en su web y no lo dudé: llamé.
El local está a pie de calle, muy discreto. Por dentro, una pasada: decoración cuidada, con mucho estilo y un toque erótico muy elegante. Nada cutre, todo lo contrario, se nota que está montado con pasta y con gusto.
La encargada me recibe, muy amable, y me lleva a una sala. Me ofrecen una bebida mientras me presentan a las chicas y me explican las opciones y precios. En ese momento había dos disponibles: una rumana guapa, pero no mi tipo, y Amara que apareció en lencería, con una sonrisa perfecta y esa actitud que te enciende en segundos. El cuerpo de muñeca, elegante y sexy a la vez. Blanco y en botella, me quedé con ella. Elegí el masaje con ducha erótica, 180€.
La encargada me pasa a una habitación amplia, con tatami y detalles cuidados. Hasta las toallas eran de calidad y enormes.
A los pocos minutos aparece Amara con dos copas, una botella de cava bueno y bombones. Brindamos, me mira con esos ojos que devoran y una sonrisa juguetona. Se acerca al oído y me susurra si quiero quitarle la bata. La desnudo despacio, acariciando esa piel suave, y luego ella, muy traviesa, me quita la ropa y me lleva directo a la ducha. Yo ya estaba como una piedra.
La ducha fue un espectáculo: grande, cómoda, ella enjabonándome con esponja suave, acariciándome cada rincón, jugando con mi culo mientras me restregaba sus pezones durísimos por la espalda. Me tuve que contener para no correrme allí mismo. Luego, con todo el mimo, me seca.
Otro trago, un par de caricias juguetonas y empieza el show. Me pide tumbarme boca abajo sobre el tatatmi. El aceite caliente con aroma a chocolate me recorre el cuerpo, sus manos fuertes trabajan mis pies y piernas, pero sin olvidar acariciar mis huevos y periné. Una maravilla sentir que además de calentar sabe dar masajes de verdad.
Poco a poco se desliza sobre mi espalda, su coño húmedo rozándome, sus tetas acariciándome mientras me envuelve con sus piernas. Los gemidos en mi oído me ponen al borde, a la vez que me libera las contracturas del cuello. Una mezcla perfecta entre placer y profesionalidad.
En un momento me muerde la oreja y me dice: “Date la vuelta, mi amor”. Se sienta sobre mis piernas, derrama aceite caliente en mi pecho y abdomen, deja caer un chorro sobre mi polla y juega con mis huevos con una picardía brutal. Le digo que pare o me corro, sonríe y se frena justo a tiempo.
El ángulo de verla sentada de espaldas me pone a mil, ese culo redondo con hoyuelos, el coño húmedo y perfecto, la espalda tonificada… una postal grabada en mi cabeza. Empieza a hacerme un masaje en pies y piernas mientras me acerca cada vez más el coño a la cara. Luego me mete la polla entre sus tetas y la aguanto como puedo, pero la cabrona sigue subiendo el nivel: masaje con su culo y piernas, me deja acariciarle el sexo, me hace una paja con sus pies suaves y perfectos… y cuando se gira me da un bombón con su boca, me acaricia la polla y me gime al oído, no aguanto más y exploto como un chaval.
Tras corrernos, me limpia con cuidado, me besa la cara, me deja acucharla conmigo y nos ponemos a charlar un rato. Descubro que además de sexy es divertida, inteligente y culta. El tiempo pasa volando.
Antes de irme me acompaña a la ducha, espera a que el agua esté caliente, brindamos otra vez y se despide con esa picardía que engancha. Salí descargado, relajado y con la sensación de haber estado con una mujer de nivel. Volví a la oficina flotando.