Fui, vi y huí
Quedé, fuí no salí corriendo porque no pude, pero si que me fuí e allí.
La señora (más de 50) maquillada como una puerta, my entrada en carnes y con una actitud bastane prepotente.
No dudo que pueda llegar a ser una buena masajista, pero a mi no me tocará un pelo.
Pedía 50 por una hora con doble relax en tatami.
Avisados quedais
|