Más shambala
Hola, es la primera vez que escribo algo aquí, y es que aunque llevo bastante tiempo leyendo lo que contáis por aquí sobre masajes, no tengo nada que aportar porque no soy de Madrid y no tengo acceso a toda esa oferta que tenéis. De hecho llevaba tiempo esperando que alguien aportara alguna experiencia nueva en el Wayang porque quería volver a ir después de varios meses y quería tener más información. Ayer, al final, me decidí a ir, y a la vuelta a casa me encuentro con lo que cuenta pepeputamo, y encima va el tío y se da el mismo masje que yo, el shambala. Y la verdad es que podía firmar yo mismo su comentario.
Se trata de un sitio donde la atención y el entorno son exquisitos, pero el precio no lo es menos, y por eso es dudoso que compense del todo en el balance.
De los tres masajes que he probado alguna vez: tibetano, thai y shambala, éste último es el más original por lo que tiene de juego en el colchón sobre un poco de agua caliente con aceite y con la chica restregándose sobre ti, pero el precio sube de 140 € a 200 € :o y la cosa se desorbita. si tuviera que elegir creo que me quedo con el thai.
Del shambala de ayer puedo decir que me lo dio una española (las dos veces anteriores fueron brasileñas, siempre bien de cuerpo) y muy agradable y natural, tanto en el físico (para mi estaba muy buena) como en su actitud. Me daba morbo porque de verdad que parecía esa vecina de buen ver que te saluda sonriente por las mañanas.
Desde que entras atención perfecta por la recepcionista, información, zumito, pagas por adelantado eso sí, y vas ya con tu masajista, la que te toque, a la habitación expresamente preparada para el masaje que has escogido. Te desnudas, pareo y chanclas exóticas y a la ducha (aparte)donde tienes todo tipo de mejunjes para escoger. Vuelves al cuarto y comienza el masaje con todo lo que implica. Primero en el tatami húmedo. Te hace tumbarte boca abajo y ella comienza su trabajo estando ella en bragas. Primera diferencia con las veces anteriores donde las chicas se quedaban en el típico tanga. Más que masaje ella pasa su cuerpo por encima del tuyo e introduce sus piernas por debajo con los correspondientes toques. Bien pero ni creo que duró los 20´que debía ni tampoco parecía tener la habilidad que aparentan las típicas soapland japonesas o tailandesas que hacen algo de esto según he podido ver en algún vídeo.
Luego a la camilla, que tampoco pienso que duró los 40´previstos pero que sí que me gustó en sus dos fases. Primero el masaje propiamente dicho y adaptado a tu gusto en intensidad y dureza, principalmente sobre las piernas y espalda, también en los glúteos y alternando momentos más sensuales donde ella se tumba sobre ti para que notes sus pechos por tu espalda y culo. Luego media vuelta y ya, tras un corto masaje por los pies, piernas y abdomen, comienza atenderte sutilmente los genitales. Chorro directo de caliente y estimulante aceite por la zona y empieza el trabajo más erótico del masaje. Utiliza sus manos, muslos y pechos con pases y presiones estudiados, alternando posiciones sobre la camilla (y sobre ti) con otra por los lados. Tú tienes acceso a su cuerpo y puedes tocar un poco por donde quieras. Y aquí viene la sorpresa del día para mi. Porque las veces anteriores lo que cubría el tanga era zona vedada y si osabas iniciar una inmersión con la mano, ella de buenas maneras te retiraba el intruso. Pero esta vez al acariciarle el trasero hasta abajo por encima de la tela e insinuarme con los dedos recorriendo el borde de la braga, ella se retiró un momento diciendo literalmente "me voy a quitar esto" con lo que el morbo se me disparó al verle quitarse las bragas porque no lo esperaba; no sé si va incluido en el precio de este masaje o fue iniciativa suya. Una vez desnuda continuó con su delicado trabajo sobre el pene, siempre únicamente con las manos, mientras dejaba su trasero al alcance de mi mano izquierda. pude jugar por su raja de atrás y tocarla en la vulva con libertad, y aunque me corté a la hora de meterle los dedos en el coño, disfruté de la suavidad y humedad entre sus labios. Con todo ello conseguí un buen orgasmo entre sus manos. Luego descanso mientras me masajeaba suavemente la cara y el cuello y manteniendo una agradable conversación. A la ducha, y tras vestirme despedida con un par de besos y una sonrisa.
En definitiva, pienso que muy buen feeling esta vez con la chica, aunque a cambio de una buena tasa, sin duda. Yo creo que repetiré antes o después (por si no lo he dicho es el wayang de Bilbao) porque me da morbo el exotismo del sitio y el trato que recibes. Puede que sea más que caro, sobre todo si tenéis la suerte de disfrutar de la amplia oferta que tenéis para comparar en la capi.
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