Animado por las buenas referencias de foreros, me aventuré a quedar con ella. No fue fácil ya que está cortísimas temporadas en Madrid y luego regresa a su lugar de origen, evitó decírmelo.
Me cita en el barrio chino de Madrid, ahora fácil aparcamiento al haber zona de pago.
Bloque vecinal muy antiguo, portal muy sucio por obras, subo escaleras y me abre la puerta de un piso compartido, me lleva a una habitación de 7 m/2 con una cama de 90cms pegada la pared, un armario Ikea y una mesilla donde amontona todos los artilugios de arnés y dildos de diferentes tamaños. Papelera a la vista y llena de residuos de anteriores incautos. El lugar es turbio y poco dado a las buenas
prácticas de dominación.
Ella, con media sonrisa y con una lencería negra barata,me reprocha que le hago muchas preguntas. Le pedí ponerme lencería y en ningún momento hizo intención de ofrecerme, dijo que como iba a ser media hora que no perder tiempo.
En ningún momento me ofreció ir al baño tanto a la llegada como a la salida. Me di cuenta que aquello no iba como esperaba.
Me pidió que me tumbara boca arriba encima de una toalla decathlon típica de gimnasio, se puso un guante azul y empezó a embadurnarme lo de un líquido espeso y pegajoso que salía de una botella de font vella que dice haber hecho con unos polvos especiales para dilatar, esto usa lo había probado con otra domina que me llegó a hacer fisting,
Llegó a meterme tres dedos, me dio la vuelta y se puso un arnés con el dildo más pequeño que había, al rato me hice ver que era pequeño y que podría probar con otro mayor pero no entendió la directa, seguía con movimientos de mete y saca que no me llenaban mi entrenado lugar de recreo.
Le propuse una postura novedosa y se sorprendió. Al final me corrí tocándome yo.
La noté fría y distante, como son las rusas, así que me fui con la media hora a punto de cumplirse y con la cara de haber pasado con más pena que gloria.
Desde luego que no repetiré, quizá sea adecuado para principiantes que no hayan probado otras más implicadas.
Si que es cierto que en media hora da poco tiempo a
prácticas más largas pero el lugar y el ambiente no invitaban a más.
Ella estará en los cuarenta y tantos, físico mejorable, tripa flácida, pero blanquita, pelo media melena con mechas, cara rusa y pechos bonitos. La pedí que me mostrara el coñito y se negó.
No creo que repita pero para algunos puede ser una buena oportunidad de probar un arnés.