Como tengo tiempo posteo mi experiencia con esta sumisa.
Relato:
Primero un poco de contexto. He vivido bastante por el norte de Europa y por esos lares me aficcioné al BDSM. Está muy normalizado y no es raro ligarte a sumisas en tinder como si tal cosa. En el mundo de las profesionales también es mucho mas común. Mis experiencias en Madrid son pésimas como poco. Casi todas la profesionales que ofrecen servicios de sumisión son cebos y como mucho prodríamos decir que es un tipo de sumisión erótica, verbal etc. Unas pocas sí parece que llegan a lo que llamamos sumisión pero su nivel físico, de higiene o su edad no acompañan. Son lo que se dice sumisas porque no les queda otra para seguir en el negocio.
Rebuscando en la red me encontré con Eva. Según ella "sumisa vocacional". Contacte con tiempo por Tg, fácil y directo. Con una sumisa no suelo quedar menos de 2 horas, menos tiempo es tonteria. Quedamos en una sesión con un nivel alto con griego. Nos vemos directamente en la mazmorra, hablamos de lo términos de la sesión aunque no es muy protocolaria, y vamos a ello.
Lo
prímero le coloqué collar y el plug anal que le había pedido, tras lo cual la pasee a cuatro patas cual perra alrededor de la estancia. Le pedí que de rodillas me proporcionase placer con su garganta. Cosa que hizo aunque no hasta el final (normas de esta sumisa). Yo quería correrme rápido para liberar tensión y pasar a los castigos, así le dije que se pusiese en el banco de castigo con la piernas abiertas y dándome el culo. Até sus manos y en esa posición saqué el plug de su culo y lo penetré con fuerza. Me corrí tras un par de minutos. Su culo se penetra bien aunque no es estrecho. Las rugosidades del recto son imperceptibles.
Tras la primera descarga quedaba mucho tiempo y me recree en diversos castigos. Penetré su culo con diversos consoladores, ella atada, y al mismo tiempo excité su clítoris negandole el orgasmo a mi voluntad. Manteniendo la tensión y sin ella haber alcanzado el clímax la até a la cruz de S. Andrés y la flagelé a placer durante minutos mientras en su sexo un vibrador funcionaba a intervalos lo suficientemente largos como para mantenerla excitada sin llegar al orgasmo. Cuando me parecio suficiente y sin liberarla liberé las cadenas un poco para que se arrodillase y me hiciese una felación. Me rogó que la follase a lo cual me resistí. En su lugar procedí a un castigo con vela muy artístico y que creo supo apreciar como buena sumisa. Me apetecia correrme y mientras la cera caliente castigaba sus pechos penetré su sexo. Su coño es laxo y grande obviamente ha sido madre pero con la situación tan excitante y visualmente oscura me corrí sin problema. Aun no había pasado una hora. Los siguientes minutos fueron una sucesión de castigos con látigo, atados con cuerdas, suspensiones, cachetes, penetraciones con dildos y plugs intercalados con felaciones. Puedo decir sin temor que Eva lo disfruta, es una sumisa vocacional de libro. El nivel físico de estas sesiones es fuerte y mantener la tensión no es fácil pero con ella es posible. No te aburres. Tras todos los castigos y viendo que me daba tiempo a una tercera corrida le pido que me chupe la polla mientras estoy en una silla cual rey medieval. Minutos de felación (menudo cuello tiene) y decido esta vez masturbarme en sus pechos para acabar (tras tantas penetraciones y anales tampoco mi pene estaba para mucho). El punto final fue ir al baño y hacerle una lluvia dorada (de nuevo nada de cara o boca y de cuello hacía abajo).
Conclusión: Eva es una sumisa vocacional de libro. Tiene sus peculiaridades que hay que respetar (no francés hasta el final, no lluvia en cara etc) pero si quereis una sumisa es de lo mejorcito en el erial Madrileño. El precio es alto y que conste que con 260 € te puedes tirar a modelos de pasarela pero hablamos de otra cosa que no es común y tiene su precio.
Chau