Tuve una sesión con Domina Teresa a finales del verano pasado. Me recibió en un piso en la calle Alcalá, pasado Ciudad Lineal. El contacto fue por teléfono y WhatsApp bastante fluido los dias previos. El precio, creo recordar fue 150 euros por 1 hora, algo razonable en los tiempos que corren.
Físicamente es muy guapa, con unos ojazos azules increíbles, pecho generoso y bonito, culo también muy bonito. En cuanto a como me recibió, ahi ya me llevé un primer chasco: iba con un vestido de andar por casa, nada glamouroso. Es cierto que hacia mucho calor y que como es tan guapa, no desentonaba demasiado.
Tiene un gato en su casa. Está guardado, pero si hay alguien alérgico, lo comento por eso.
En cuanto a la sesión en sí, no hubo feeling. Empezó con humillación y a mí es una
práctica que no me gusta mucho y a veces consigue arruinarme una sesión. Me baja la confianza, y autoestima y se me baja la excitación. Y así fue todo el tiempo, luego probó anal, después tortura de pezones y testículo con un artilugio que se cierra y lleva pinchos, spanking. Me pareció un nivel demasiado masoquista para mí, que soy mas rollo mental, fetish, y dominación sin mucho dolor. Al final estaba deseando irme, porque no disfruté.
Creo que es una Dómina con un físico muy bonito , pero para determinados perfiles muy concretos: humillación, dolor...ella lo disfruta mucho. O quizá no supe comunicarme bien con ella. No lo sé, esto del BDSM es tan menta, que cualquier tonteria puede arruinarlo todo.