Ya es abril. Otra noche sin dormir. Veintidós kilos menos en la bascula.
No era un relato. Fueron hechos reales. Los personajes y hechos son personas verdaderas, unas mas que otros, el cretino que no puede contar a nadie esta verdad. Hechos completamente reales que todavía duelen mucho, han dejando algún personaje descuartizado.
Pasa el tiempo, lo paso fatal.
Paso para verla desde lejos.
Paso, pero no consigo pasar.
¿Que te pasa? me preguntan algunos.
No me pasa nada. Que se tendra que pasar.
Me torturo un poco más. Ahí está ella, (parece que está bien) pido al cielo que la cuide. Un cielo pintado de negro, "en la rotonda, tome la tercera salida". Gas a fondo, agarro con furia el manillar, bajo el casco nadie ve que un bicho como yo, también llora. Se queda el humo, pero de paquete, se vienen los recuerdos. Kilometros de amargura, por algo imposible.
Me dirijo medio muerto de vuelta. De poder; al tomar la salida 15 pasando el desvió a Córdoba, cerraría los ojos y me dormiría dando más gas, donde termina la bionda y empieza la barandilla azul hay un hueco y desde arriba hay una buena hostia de vértigo insalvable. Cuando estás en riesgo, lo único que te alivia es morir. Me pasa al volver a verla. Momentos en que la demencia me insinúa ideas poco aconsejables, es cuando tengo como ventaja ignorar dónde vive, que estará haciendo a estas horas, cuando al sol solo busco la noche. La ignorancia, en ciertas ocasiones, es más conveniente que el olvido. La culpable es mi cobardía y abro los ojos, otra vez me faltan cojones, pero con mi suerte, seguro que encima me quedo cojo. Quizá estoy inventando demasiada tristeza donde sólo hay vacío.
Casi muerto, vuelvo a casa con las ganas en peligro de extinción.
¡Cielo! no seas tan ayudame a olvidarla.
Hoy tampoco tocaba ser feliz.
“A la sombra de una mentira, moriré” “Hasta que la muerte nos una”.
“Me sumerjo en mi cabeza, muerte ven.
Veo a hombres torturados, muerte ven.
Ya mi túnel del espejo no se ve.
Se ha empañado con mi vaho mortuorio, muerte ven.
Soy un muñeco roto, muerte ven.
Ya sé que te fui a buscar, muerte ven.
Y mis ojos no han cesado de sangrar, muerte ven.
Hasta que la muerte nos una.
Hasta que la muerte nos una, dementes.
Hasta que la muerte nos una.
Hasta que la muerte nos una, humanos.
La muerte me ha penetrado, muerte ven.
Y a mi cuerpo ha desplazado, muerte ven.
Y mis manos ya no pueden ni hablar.
Y mis ojos no han cesado de gritar, muerte ven.
Soy una noche vacía, muerte ven.
Soy un gran miedo quemado, muerte ven.
Diles que yo siempre existiré
Y que bajo tus alas dormiré, muerte ven. “
Aurora Beltrán
Última edición por carretan; 03-04-2017 a las 18:07
|