Cita:
Iniciado por lara_madrileña
Junto letras y digo tu nombre que
es ya, como una oración
Plegaria que pronuncio incluso antes de conocerte.
Presentimientos de miradas y sus ecos,
de caricias y sus huellas.
Mírame y no cierres los ojos nunca, que no se te escape ni un suspiro,
ni el menor grito ahogado o no, que se delatará sin esconder las ganas de ti.
En este cuarto, a solas, Madrid nos observa desde el filo de una ventana
inquietando horizontes y sometiendo al viento.
Entras en mí como un suspiro enardecido
envolviendo mis sentidos,
imaginaria sipnasis de tu lengua con mi ombligo,
no dejas de mirarme,
no dejes de encontrarme.
Me obsesionan los sabores de tu piel
que me invitan desde la cercanía
alargando las vocales de tu nombre.
Hoy estás pero no te tengo,
no llegaste y no te irás
ni de mí, ni de estos metros cuadrados que hoy también aprenden tu nombre.
Y lo recitan con tal placer que van derritiendo paredes ,
caen pedacitos de cemento por el suelo,
extasiando de este modo a las baldosas
que chorrean caricias y verbos esperando verte llegar otra vez…
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HABLANDO CON LA LUNA
Contemplando la luna desde mi habitación,
Dejo que su luz sea la que me guíe,
Escucho lo que me dice,
Escucho a mi corazón.
No es la primera vez que me paro a mirarla,
Pero nunca la había visto de este modo,
Había pasado por alto el detalle,
De que para ver su belleza hay que admirarla,
Hoy es la amiga que hace que no me sienta solo,
Es ella la que hace que la soledad se calle.
En el firmamento hay infinidad de estrellas,
Pero es ella la que baila con la tierra,
Ella es especial, es única,
Es ella la que pone la noche,
Y hasta que llega el día,
Ella es la que pone la música.
Me dice que nunca tiene frío,
Que está al amparo del cielo,
Y que tiene a su mejor amiga,
Que desde pequeña,
Nunca se olvida de ella,
Es su ojito derecho,
Y por cada uno de sus sueños vela,
Guarda cada noche a su lado como un tesoro,
Justo en el ladito izquierdo del pecho.
Me cuenta que ella y el sol,
Nunca se han llevado mal,
Pero que ella prefiere la noche,
Porque es perfecta para la calma,
Y es el escenario de los enamorados,
Dice que justo antes del amanecer,
Se acerca de puntillas a tu cama,
Te da un beso mientras sueñas con los ojitos cerrados,
Y te promete que mañana va a volver.
Ha llegado el momento de marchar,
Que cuando el día empieza a hacerse,
Es porque el sol está a punto de llegar,
Dice que está encantada de conocerme,
Y que si cuento con tu bendición,
No debo de ser mala gente,
Yo le he pedido un favor,
Y es que cada noche cuando vaya de ti a despedirse,
Te bese por los dos,
Y te diga que es tuyo mi corazón.
No es la primera vez que me paro a mirarla,
Pero nunca había sido su amigo,
Cada noche volveré a admirarla,
Para que me lleve contigo,
Hoy es la amiga que hace que no me sienta solo,
Pero tu eres la que hace que la soledad se calle.