Un infarto previsible
La ambulancia llegó en pocos minutos a la entrada de Urgencias del hospital. Una vez fuera de peligro y totalmente estabilizado, el cardiólogo de guardia le hizo algunas preguntas mientras iba rellenando el informe.
- ¿Fuma?
- No
- ¿Bebe?
- Tampoco
- Parece estar en buena forma y no tener sobrepeso ¿Hace deporte regularmente?
- Sí, salgo a correr una media hora todas las mañanas, pero sin forzar.
- Por favor, míreme a los ojos, no baje la cabeza ¿Toma usted algún tipo de droga? ¿Coca, anfetas...?
- No, no, nada de eso.
- ¿Por qué esconde la mirada? Usted oculta algo.
- ...
- ¿No será lo que me estoy temiendo? ¿No será...?
- ¡Sí, soy del Atleti!
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