Movido por los buenos comentarios y sus sensacionales fotografías, por fin esta semana he podido conocer a esta belleza, de la cual, no tengo más que palabras de elógio.
Concerté cita el día anterior y puntual como un reloj suizo me presenté en su dirección, donde ella, fiel a nuestra cita, ya me estaba esperando.
Nada más abrir la puerta me impactó lo extraordinario de su belleza para, mas tarde, seguir sorprendiéndome mas de su impecable saber estar.
Llevaba un precioso peinado y vestía un ceñido vestido negro, con una bonitas medias y zapatos de tacón a juego, acompañando todo con un perfecto abanico de complementos en donde no faltaban pendientes, colgantes, pulsera, reloj, etc. Daba la sensación de que nos íbamos a cenar a cualquier buen restaurante. Soy una persona que se fija mucho en los detalles y esta mujer se preocupa hasta de los más pequeños. Lo cierto es que desborda algo que muchas veces no compra el dinero en este mundillo, " estilo y elegancia".
Con la boca abierta por semejante despliegue de medios me invita a sentarme en el sofá del salón en donde estuvimos conociéndonos mientras tomábamos algo y escuchábamos música. Más tarde me confesaría que, al no conocerme, le gusta empezar con algo de conversación y buena compañía para romper el hielo y empezar a buscar ese "feeling" entre ambos.
Llegado el momento me invita a pasar al baño, para después esperarla en su dormitorio donde me dice que la espere "cómodo". Pocos minutos después, aparece en el mismo con un conjunto de ropa interior, medias, liguero y tacones que me quitó el hipo. Parecía una modelo de cualquier colección "Victoria Secret" saliendo a la pasarela. Yo, mas que "cómodo", estaba "paralizado", pero no hubo problema. Seguidamente, con la boca abierta, cara de tondo y mientras aun se me estaba cayendo la baba, se acercó muy despacio y, mirándome los labios y rodeándome el cuello suavemente con su manos, me besó con extrema sutileza en la boca, fundiéndonos en un exquisito beso que abrió la veda a muchos y muchos de los que, tan tierna y dulcemente, llegaron después.
El resto de la cita fue estupenda, esta mujer supo adaptarse perfectamente y el "ritmo" y las "preferencias" de ambos, fueron fluyendo por sí mismas como si nos conociéramos de siempre.
Resumiendo, belleza, estilo y elegancia. Saber estar. Complicidad e implicación. Ternura y sensibilidad.
En fin, solo espero volver a verla pronto y que todo salga igual de bien, aunque la
próxima vez procuraré llevarme una alianza y un buen cura antes de que alguien se me anticipe.
Bromas aparte, Sofía es, simplemente lo que saben todos los que la conocen... ¡Excepcional!
Net.