Bueno, he hecho un poco de I+D y ya he estado con Patricia. Os cuento.
Llamé por teléfono para concertar la cita: le dije que masaje durante una hora y por 70 €, como decía el anuncio. Me pareció un poco seca pero pensé que quizá estaba con alguien y no le di importancia.
El sitio está bien (apartamento en un bloque sin portero por Bravo Murillo). Tiene un cuarto con una camilla y una cama, y un baño justo al lado. Parece que estaba sola en el piso y que no lo comparte con otras chicas.
La recepción fue muy fría. Intenté ser amigable pero las respuestas eran del tipo "sí", "no", "vale". Y tiene un gesto muy serio.
Es la de las fotos, eso sin duda, así que ya sabía que no era una maravilla y está entradita en carnes, pero no hubo sorpresas pues ya sabía lo que había.
Me pidió que me desnudara y que me tumbara en la camilla, y entretanto se fue de la habitación. No me gustó que no me ofreciera una ducha, aunque venía de casa y bien limpito.
Ella recibe en lenceria transparente y con tanga, y así empieza el masaje.
Del masaje no tiene mucha idea, aunque tiene manos fuertes y le pone empeño. Estuvo unos veinte minutos de masaje fuerte, sobre todo espalda, y luego algo de culo, piernas, y un poco de pies. Luego se relaja y empieza a dar masaje despacio y con las uñas, para excitar un poco. Se quita la ropa y se queda desnuda. Te sobetea las tetas por el culo haciendo gemidos que suenan un poco raros.
Me pide que me de la vuelta y se lanza directamente a los genitales. No me gustó mucho que no hiciera masaje en pecho, abdominales y demás.
Le pregunté si podía tocar y me dijo que sí, que lo que quisiera. La empece a magrear un poco, pero al poco se puso frente a mí y empezó a chuparme los huevos y al poco inició una mamada sin. Eso es, sin duda, lo que merece la pena de la experiencia, que la chicha sabe chuparla.
Al poco, le pedí que me apetecía tocar chicha y pasamos a la cama de al lado.
Se tumbó a mi lado, dejando su coño a la altura de mi cara, y la verdad es que el olor que desprendía fue un poco de bajón, que la higiene intima parecía más bien ausente. Me limité a masturbarla mientras ella seguía chupándola. No la hice esperar y me corrí (puedes llegar hasta el final sin condón), me dio una palmadita y me dijo que se iba a lavar.
A mí me tiró un poco de papel para que me limpiara, me dejó un rato allí y al poco volvió con una toalla y me dijo que me podía duchar, si quería.
El baño limpio, y la toalla también limpia. Me duché, me vestí, la pagué, intenté hablar un poco (no hubo suerte), y me fui bastante desilusionado.
La chica no te hace sentir a gusto, es muy fría y muy dura en la forma de hablar. El erótico es muy forzado (empieza a gemir todo el rato sin venir mucho a cuento) y resulta automático.
La chupa muy bien, eso sí. Pero una mamada por 70 € (no estuve una hora, sino unos 45 minutos) me parece un precio muy alto y el tema higiene me dejó un poco tocado.
Eso os puedo contar, que espero que os ayude.
¿Volveré? Ni de coña, que hay mejores opciones
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