Anuncio: [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ] KAMY TRANS, LLEVO UN MES HORMONANDOME - USERA - Madrid
ATIENDO LAS 24H EN MI PISO UBICADO EN PLAZA ELIPTICA, 15E MAMADA TE CORRES EN MI BOCA O 45E FOLLARME UNA HORA, MOVIL DE CONTACTO 627399065 KAMYLA. Barrio: USERA [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ] [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ] [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ] [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]
Nombre: Kamy Edad: 25 Nacionalidad: Colombiana Altura: 1,78 Medidas: ¿? Pelo: Moreno Zona: Plaza Elíptica Dirección: C/ San Magín Fecha de la experiencia: 22 Enero 2011 Fuma: No Implicación: Buena Besos: Sí Servicio contratado: 1 hora Precio: 50 €
Detalles de la chica: Muy alta, bien formada, culo grande y redondo, pecho escaso, polla mínima, piel blanca y suave, muy guapa de cara.
Detalles del lugar: bien, algo desordenado pero limpio. Calentito. Detalles de la experiencia:
Soy coleccionista compulsivo de cualquier clase de objeto, inanimado o animado. A Kamy la elegí como una nueva experiencia en mi subserie de Crisálidas (ha sido la número 5) dentro de la serie Transexuales (aquí la número 21). Tranquilos, no soy el antiprota de El silencio de los corderos.
Kamy es una transexual bella e inteligente, pero lo suyo no es (aún) la prostitución, a la que posiblemente haya recurrido para pagar sus tratamientos médicos.
De sus fotos en [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ] (ahí se llama Travelita) había sacado la conclusión de que era una jovencita no demasiado guapa, no demasiado alta, de formas no demasiado pronunciadas, aunque, eso sí, con un culo inmensamente morboso. Observé en aquellas fotos que su esfínter era del tipo holgado, lo cual que atrajo porque estoy harto de esfínteres estrechos que fuerzan eyaculaciones precoces.
Pero cuando entré en su apartamento, me encontré frente a una mujer inmensa, bien formada pero tan alta como la mayoría de trans con las que he tenido algo parecido a sexo, y un enorme culo que la obligaba a caminar de manera forzada, aunque felizmente enseguida se tumbó en la cama y ya no salió de ella hasta la despedida.
Una vez en camiseta (me veo más sexi así), le pedí que me hiciera un streptease porque era uno de mis morbos pendientes. Lo hizo sentada en una silla y no pude menos que saltar sobre sus redondeados glúteos, en cuyo tacto no se percibe el menor rastro de silicona, y acariciarlos, magrearlos, chuparlos e incluso morderlos con delicadeza (decididamente no soy el de las gafas de El silencio). He de admitir que pese a ser un fenómeno de la frialdad, aquellas nalgas me excitaron. Pero constaté lo que para mí es un defecto: no tenía el esfínter dado de sí. Se lo comenté y me explicó que cuando se hizo las fotos acababan de ser penetrada por un polludo: casi todos mis clientes tienen una polla enorme, aclaró. Yo soy pollichico, mis polculadas no revientan esfínteres precisamente, así que desistí de dilatar aquello. Además, me contó que el médico le había prohibido meterse objetos por el ano, pese a ser parte de su quehacer laboral, con lo que ni siquiera pude proponerle que usara una botellita de Coca Cola que había por allí. Me enseñó sus tetas, aun menores ya que está en las primeras fases del tratamiento hormonal. Pero están bien, de adolescente. Tienen su aquél.
Se desnudó del todo, me besuqueó algo y comenzó a sorberme el pene, con profusión de saliva, como a mí me gusta. No tengo queja de los primeros minutos de su felación: suave, acompasada, excitante. Tiene los labios gruesos y arropa bien el glande. Se experimenta placer. Pero le entraron las prisas, o la ansiedad de conseguir una eyaculación precoz, porque pasó al recurso fácil de la mano y pretendió pajearme con la salida del conducto seminal apuntando a mi cara. Y eso no, soy pulcro, no me gusta recibir en plena nariz. Así que le dije que hacía tiempo que no follaba un transculo, que se la metiera. Se sentó encima, se metió mi polla en el culo e intentó posturitas que con mujer gigante no suelen funcionar. Efectivamente, se salía (tampoco soy Polifemo). En esos momentos tuve ocasión de ver una bolsita negra en su entrepierna: dos enormes testículos y un pequeño pene que, al menos conmigo, no trempó. Se lo toqué como quien palpa un jersey de rebajas, para hacerse una idea de la textura y pasar a otra cosa.
Optamos por el recurso fácil del “A lo perro”. Se la metí con cierta dificultad porque estaba muy cerrado y una vez dentro, con la visión de un cuerpo perfecto de mujer joven de espaldas, me corrí en segundos. Ella gimió como si obtuviera placer. No fue escandalosa, menos mal, temí que si elevaba el tono al salir de allí me encontraría al vecindario en la escalera.
Después hablamos de Colombia. Me explicó los significados de palabras cariñosas de su país, como piró, gonorrea y otras. Estuve con ella más de una hora, que era el tiempo por el que la había alquilado.
Seguramente alguien más pasional que yo habría sacado mucho más partido al encuentro.
Los siguientes 7 Usuarios dan las gracias a Espejo por este Post:
También la he visto por Marconi, después de la prohibición de la hora
Por donde se pone.
He visto sus fotos y la expe del hilo, pero me gustaria conocerla antes de quedar, por probar algo nuevo.Pero lo tengo que tener claro, no he estado en ninguna casa tv, ni me va el roll pasivo.