Una vez en mi vida entré a uno de estos tugurios y fue para acompañar a un colega a comprar farlopa. La verdad que ese ambiente no me gustó nada. Daba la sensación de que se podía coger una venérea solo con agarrar el pomo de la puerta. Mis respetos para quien guste de follar ahí, hay que tenerlos cuadrados.
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