En la línea de estos tres últimos compañeros y no comparto la opinión del primero. La señora que yo creo está cerca de los cincuenta, si no los tiene ya, es amable y no tiene una mala palabra, ni un mal gesto en ningún momento, pero físicamente para mí no da la talla ni de cuerpo, ni de cara. Ahora, es cuestión de gustos porque ella intenta complacer. Aparte como se ha dicho, el sitio no puede ser más cutre y la entrada mas indiscreta. La suerte es que la calle no es Muy transitada, al menos en el momento que yo me acerque. A mí concretamente no me ofreció ducha ni lavado (empleo de toallitas) y aunque iba duchado, no me pareció tampoco positivo. Lo que si, ella supongo que estaría aseada, aunque no puedo cerciorarlo, ya que me dió el masaje en camilla y solo se sacó un poco las tetas nada más a petición mia. Visto lo visto tampoco me llamó pasar a mayores aunque como digo ella lo ofreció amablemente. Siempre prefiero los masajes en tatâmi que en camilla, pero en esta ocasión preferí la camilla, porque la cama no me daba mucha confianza, en vista de que no utilizaba sábanas desechables, ni la cambió delante mia. Buena conversadora, educada y creo sinceramente que muy buena gente... pero claro, aquí vamos a lo que vamos.
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