Hace años que la caté. Atendía en Placeres en lo que parecía el domicilio familiar de ella y su madre. No la recomiendo. Experiencia pobretona tanto por el físico, como por la implicación. Además días después de la experiencia recibí mensajes e incluso llamadas al número que había utilizado para ponerme en contacto con ellas. En ocasiones lo barato resulta caro.
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