Nombre de guerra: Nathalya Hickman
Nacionalidad: puede que española
Forma de Contacto: [Sólo los usuarios registrados pueden ver los enlaces e imágenes. ]
Lugar: Ponteareas
Instalaciones: piso nuevo, habitación pequeña, tremendamente desorndenada
Higiene: parecia limpia, no ofreció baño ni nada
Precio: 50€ media hora
Edad: pone 22 años, yo creo que ronda los 30
Cara: guapa, muy maquillada
Pelo: peluca, no deja que se lo toques
Cuerpo: delgadito
Pecho: pequeño, operado pero bonito
Culo: lo mejor de ella, un culo firme
Defectos corporales: no recuerdo
Actitud: de lo peor, iba puestísima
Conversación: la justa, pero sin sentido
Besos: no quise
Fuma: si, porros, delante tuya como si nada
Francés: sin, completo
Forniqueo: no quise
Griego: por supuesto
Lo mejor: nada
Lo peor: ella
¿Repetir? ni de coña
¿Recomendable? no
Valoración global de la experiencia:0/10
Relato:
Contacto con ella por whatsapp, me dice lugar, concretamos hora y voy. Al llegar al portal la llamo y no me coge, espero un rato y la vuelvo a llamar, me dice el piso y llamo al telefonillo. Tarda en abrir, sigo llamando hasta que me abre. Subo, me abre la puerta con todo bastante oscuro pero la suficiente luz para verla. En principio parecía un pibón pero al llegar a la habitación, con luz, perdió bastante. Iba vestida con una faldita pequeñita y un sujetador igual de pequeño, con un gorro de lana en la cabeza.
La habitación es pequeñita y muy desordenada, ropa y calzado tirado por todos lados. La cama es mediana, la justa para ella y yo.
Le pago y me dice que me desnude, lo hago y ella mientras fumándose un porro atendiendo el teléfono pasando de mi.
Le digo que quiero que me la chupe y allá va, ella sentada en la cama y yo de pie. Intento quitarle el gorro que llevaba puesto y me dice que no, que no le gusta que le toquen la cabeza.
Sigue chupando, una mamada sin mas, sin tragar mucho porque se atraganta (verídico). Me tumbo en cama y sigue chupando. Entonces, ya cansado de la situación, la tumbo en cama boca arriba, se la meto en la boca, sigue chupando y me corro en sus tetas.
Me visto lo más rápido posible y me voy.
Se que no debería haber entrado en el edificio en el momento en que tardó tanto en abrirme, pero me pudo el calentón y las ganas de una mamada.
No la recomiendo para nada. Yo aprendí la lección tirando el dinero a la basura.