Exactamente, diez minutos.
Estoy en la piltra con la mujer de mi jefe. Después de dos polvos, la voy a echar otros dos para despedirme hasta la vuelta de las vacaciones.
Mientras tanto, el cornudo de mi jefe está en la tienda haciendo todas las cuentas.
Por cierto, mi jefa os manda recuerdos.
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