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Iniciado por Unknows
El record no se donde estara pero cualquiera que haya ido a un club como el Stark se podra hacer una idea, aquello es una noria, un sube y baja constante, cuando se abre la barra por la tarde y a los trabajadores de mercamadrid les empieza a picar la entrepierna se abre la veda de las medias horas, no suelo frecuentar estos sitios pero las pocas veces que he estado me fascinaba ver como algunas chicas bajaban y ya tenian esperando varios clientes haciendo cola en la sala, media hora y volver a empezar, asi durante horas. He llegado a presenciar como a una lumi famosisima de ese club le esperaban entre 3 y 4 clientes a que terminara un servicio, se pegaban por estar en la zona mas proxima a la salida de las chicas para que nada mas que bajase subir con ella, contado asi parece exagerado pero era digno de ver, desde las 16:00 hasta la media noche a medias horas y a partor de media noche 3 o 4 clientes de hora completa, echad cuentas, unos 20 tios diarios.
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Creo que sé a qué chica te refieres, una garota cuyo nombre de guerra empieza por A y que venía a Madrid por temporadas cortas de 2-3 meses. Doy fe del éxito que tenía, la vi dos Sábados hace tiempo ( ya hace año y medio que no piso el Stark) y era pisar la sala y tener encima un cliente. Además subía 1 ó 2 horas y por las caras con las que bajaban sus clientes se adivinaba lo bien que debía trabajar. Nunca conseguí hablar con ella, creo que avisaba a su legión de admiradores del día que llegaba y hacían cola en la zona cercana al ascensor.
Y había una rumana con un nombre muy parecido a la brasileña anterior que no se quedaba atrás, también hacía unos cuantos viajes en ascensor. Morena de pelo larguísimo, alta y unas tetas naturales tremendas. Solía vestir con una especie de corpiño blanco o negro y tenía mucho carácter. Hablé una vez con ella y como me vio dudar cuando preguntó si subíamos se fue de inmediato sin despedirse. No estaba acostumbrada a que la dijeran "No" o "Voy a esperar un rato".
Del resto de chicas no vi que trabajaran demasiado en la última etapa que visité el club. Estuve muchas veces apalancado en la barra durante varias horas y eran pocas las que subían con frecuencia.