Nunca me hubiese imaginado eso, aunque todo es razonable, pero creo que es falso. Esta escrito por un hombre seguro. Les gusta ser esclavas de la sociedad, como siempre esclavas, y ahora nos quieren hacer a nosotros esclavos.
Me gustaria saber cuantas mujeres estarian a favor de ese pensamiento, pero lo que si es cierto que las sigue gustando las flores, el abrir la puerta, que las besen los pies, pero de otra forma, estando ellas meandonos desde encima de la tapia.
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