A mí lo que me gusta de que venga la profesional a mi domicilio es la comodidad: no tener que desplazarte ni tener que ir hasta casa una vez acabado el encuentro. Cuando la chica se va, puedo irme a la cama, tirarme en la cama... en fin, lo que me apetezca.
Sí es cierto que puede ser un poco inseguro, pero yo no he tenido nunca ningún problema.
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