Esas cien mujeres eran de carne y hueso y a mí me basta.
Lo triste no es el no haber tenido nunca novia (al fin y al cabo el destino de algunos y algunas es estar solos). Lo triste es no poder ir por la vida de frente, tener que mentir a tu pareja, a la persona que dices querer, a la que prometiste sinceridad y respeto, y la persona de la cual esperas que un día sea la madre de tus hijos. ¿Eso es amor? ¿Eso es respetar a las mujeres? ¿Eso es no tener miedo? Entonces que baje Dios y lo vea.
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