He reducido también bastante la frecuencia con la que acudo, no por falta de ganas, sino por la desilusión que me generan malas y regulares experiencias.
Piensas el desembolso tan importante que es contratar un servicio de una hora, y optas por otras opciones.
El riesgo de salir escamado después de estar con una profesional es alto.
Luego la suma del cabreo por el mal servicio, el dinero malgastado, la impotencia de no poder hacer nada, el pensar la caradura que ha sido la chica, la sensación de estafa .... todos estos aspectos, me generan tal malestar durante de días, que casi no me compensa la veces que obtengo buen servicio.
El mundo de las lumis cada día me asombra más.
Al final a una gran mayoría las tienes que tratar como una princesa, como el que está cortejando a una civil y se quiere casar con ella. ¡Señoritas que vengo a follar!.
La cantidad de cortapisas que me estoy encontrando en los últimos meses rozan la
insensatez. 
Las últimas a modo de ejemplo con distintas profesionales:
- no querer ponerse a cuatro patas en el suelo, porque según ella se escurría con las medias. ¡Joder pues te quitas la medias!.
- no hacer francés natural, porque si soltamos líquido pre-seminal es como francés hasta el final. Anunciando francés natural y encima ofreciendo con suplemento terminar en boca. ¡Alucinante!.
- no dar besos, a pesar de anunciar besos de novia, en el hilo correspondiente.
- cantidad de tretas para que no las puedas penetrar a gusto en diversas posturas.
- perdidas de tiempo, con la escusas como la ducha, ir por la bebida, traer toalla. Si no se ducha contigo la chica tiene que estar preparada para el servicio.
- racanear minutos a la entrada y a la salida de las citas. Al final pagas una hora y entre parafernalia antes, después y lo que te quitan, ¿a cuánto estamos pagando el tiempo efectivo de sexo?.
- no admitir dedos en sus partes.
- Esto es bueno, la última para evitar que le chupase el coñete, se echó medio bote de lubricante. Que si quería tenía que ser así, menuda geta.
- harto estoy también de entrar la chica en la habitación y ponerse a bajar persianas dejarlo todo a oscuras, decirle que prefieres con algo más de luz y soltar todo borde que tiene que ser así.
- empezar a pajearte con las manos de forma descarada, decirle varias veces que no lo haga y la chica continuar a lo suyo.
Harto de Madames/Encargadas que defienden lo indefendible, no admiten que en su casa tienen una estafadora. Y lo peor es que las mantienen a pesar de saber que trabajan mal. Esto no pasa en ningún lugar del mundo admitir en tu casa, a un trabajador negligente que espanta a la clientela. ¿Pero no hacen ningún filtro?, ¡qué mierda de proceso de selección siguen!.
Es de traca, al final es el propio cliente quien tiene que asumir el período de prueba de la nueva trabajadora. Si te va mal, palmas tu la pasta. Si el cabreo de los clientes es gordo a lo mejor la largan, los menos casos. Parece que la política es que ya vendrán otros que piquen.
Estoy un poco hasta las narices de tanto buenísmo y comportamiento de caballero, al final nos toman por el pito del sereno.
Eres educado, limpio, no haces o intentas hacer nada que no hayas contratado o anuncie la chica como servicio, además de pagar religiosamente por el servicio sin regatear y encima te encuentras con un trato vejatorio.
¡Señores que nos estamos yendo de Putas!. Para follar en condiciones y que nos hagan una buena mamada.
Mucha culpa la tiene la clientela que parece que en lugar de salir de garitos los viernes a camelar a civiles, salen de putas a pagafantear, regalarle los oídos, endiosarlas y tratarlas como princesitas. Luego claro el que va a follar y punto se encuentra a cuadros, la princesita quiere el cortejo, los regalitos, flores, bombones, que en dos bombeos te vayas y luego te de un masajito para que pase la hora entera. ¡Menudas getas!
¡A ver si espabilamos!, porque si el cliente no exige, cada vez te van ofrecer peor servicio y te van a cobrar más.