Parece claro que cuando una persona interesante llega a nuestras puertas estamos dispuestos, como diría un aguerrido contraalmirante de escuadra, a quemar nuestras naves. Y si hablamos de la apertura de puertas de dimensiones mágicas o de llaves que desbloquean sus cerraduras, Geva, J.H.M., permitidme que recoja un enfoque diferente por medio de un párrafo sobre el más experto cerrajero que haya conocido la historia: Don Juan.
En la versión de esta obra escrita por Gonzalo Torrente Ballester, Leporello, el asistente, le cuenta al propio autor detalles sobre una de las amantes de su amo:
"Es una muchacha increíble e inútilmente pura, y disparatadamente enamorada de mi amo. Luego, dicen que las nórdicas son frías. ¡No hay mujeres frías, amigo mío! No hay más que hombres imbéciles, que tienen en sus manos una guitarra y no saben tocarla".
A veces, incluso pagamos para que la guitarra suene en nuestros oidos...
En mi opinión, hay que espabilar.
Saludos
Última edición por Marco_Palo; 27-12-2010 a las 01:43
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