Me acuerdo de una chica de la casa de campo, tal vez hace ya veinte años de esto, que me pregunto ¿tú que haces aquí? No sabia como explicarla que a pesar de parecer medianamente guapo, medianamente inteligente, medianamente joven de éxito ¿? , digo, como explicarla que me era tan difícil relacionarme con chicas de mi edad o de la que fueran, como era para mi tan difícil acceder ya no solo al sexo sino también la contacto humano. Luego viene ella y te casas y el sexo es una rutina y todo vuelve a empezar rápido. A buscar algo que no encuentras. El contacto humano, risas, fantasías, y coño que lamer que no llega.
Gracias a esas chicas que te dan un trozo de algo a cambio de dinero, sigues casado o no terminas loco en tu soltería. Hablo de mí y entiendo que no todos se verán reflejados. Que habrá hombres de éxito total que follen en el trabajo, a sus vecinas, en las playas, en las discotecas o en el cine. Pero en mi caso es por un algo dentro de mí que busca y no encuentra.
He leído alguno que dice no llaman a casa y que no dan problemas. Tal vez. Pero en el fondo sabes que la caricia es pagada, que por ciertas normas de prudencia higiénico sanitaria habrá muchas cosas que no hagas, que no saldrás de cena con ella o que si no hubieras pagado no estaría contigo.
Que no os parezca triste por favor. Hablo de mí. Me acuerdo de un que decía: en casa soy alguien, en la calle no soy nadie.
Saludos.
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