Hace más de 10 años, estando en la playa, salí de casa de un amigo, a mediodía, a comprar un helado. Cuando digo a mediodía, me refiero a las 15.30 o 16.00. En la calle no había ni cristo. Tras girar un par de esquinas, me crucé con una chica, más o menos de mi edad (unos veintipocos), en bikini, y estaba para mojar pan.
La mire discretamente, no vi que ella me mirara ni que se diera cuenta de que yo la había mirado. La cosa es que lo típico, esperas un par de segundos, y te das la vuelta para poder verla por detrás y contemplar aunque sea un par de segundos su culito. El punto es que ella hizo lo mismo, y nos pillamos los 2 grados, mirándonos. Ambos empezamos a reírnos.
Al ver que no le había molestado en absoluto, me acerqué, y empezamos a hablar. Tras un rato de charla la bese y nos dimos un pequeño lote, sin llegar a más que acariciar su culo o sus pecho (estos sobre el bikini).
Quedamos en vernos por la noche, sitio y hora... pero no apareció.
Esta claro que si las miras como un perro miraría una salchicha, no les va a gustar. Respecto a miradas más normales, les gustará si el que las mira es de su agrado.
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