¿Y por qué quedarnos ahí? ¿Por qué no temer que la lumi nos contagie una ETS a través de un beso en la boca o en el lóbulo de la oreja? ¿O que nos la contagie una civil que nos presentan en el trabajo o en un pub y a la que damos dos tímidos besos en las mejillas? ¿Cogéis el pomo de las puertas con guantes de látex cuando vais al baño en un bar? ¡A saber quién la ha tocado antes y dónde habrá metido las manos previamente!
Yo de verdad que no entiendo como nos arriesgamos a salir de casa en estos tiempos...