Fallatori, lo que nos ocurre muchas veces es que somos unos acojonados. Y las lumis (las tías en general) lo saben. Se dejásemos más clara nuestra valía como clientes (como cuando vamos a comprar un coche o una lavadora) tanto las mamis como las lumis nos harían reverencias y tratarían con más respeto y con mayores ganas de satisfacer; aunque educadamente digamos que ya volveremos otro día.
Y para eso creo que sirven bastante estos foros y estos hilos: para despojarnos de esa sensación de pobres imbéciles con que solemos entrar (sobre todo cuand lo hacemos solos) en los pisos e incluso en los clubs. Dejemos de ser eso que las lumis (y muchas tías en general) tienden a ver en nosotros: ¡babosos papanatas mendigando unas caricias y olida de coño! Dignifiquemos la profesión (o dedicación temporal) de las lumis, pero dignifiquémosnos a nosotros por igual como clientes que pagan por un servicio, ¡cojones!. Si no te gusta lo que te ofrecen, con coca-cola o martini por medio o sin él, digamos (con naturalidad y educación) que no es lo que queremos o esperábamos y vayámonos sin huir 1 ¡cojones!. Y no veo por qué haya que dar propina. La propina debieramos darla solo por los servicios que superan las expectativas, no por tener que disculparnos porque nos ofrezcan un orco perfumado (sin desprecio a los orcos, que yo lo soy; y por eso tengo que pagar).
Todos estaréis de acuerdo en que en el 80 % de los casos nos tratan de engañar (lo publiquemos o no!). Y que muchas de las jodías despreciadas, aunque lo hayamos hecho con educación, reaccionan de forma verdulera e incluso agresiva. Pues, ¡ánimo tíos! cambiemos un tanto las tornas, sobre todo ahora que la situacion es propicia por los tiempos de crisis que van a volver a llenar los lupanares. Con educación y respeto a quien lo merece; con gallardía y contundencia a quien trata de tomarnos por gilipollas (aunque lo seamos).
Salud y fuerza pa empujarla
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