Hace un par de años creé un cuenta de Gmail. El otro día intento entrar y nada, me aparece un mensaje informándome que esa cuenta o clave no es correcta.
Además, lo intento con el número de movil de recuperación que indiqué y tampoco, me aparecen los dos últimos números de otro número. O sea, que me la han birlao.
Fui a la Comisaría de San Andrés y facilité al funcionario todos los datos. Clave, cuenta, fecha que puse de nacimiento, teléfono de recuperación... No me dio muchas esperanzas, pero le comenté que en esa cuenta tengo enlazados 1.500 números de teléfono y unas 3.000 fotografías de otra cuenta.
Al día siguiente me llaman de la Jefatura Provincial de Policía para ampliar información personalmente. A las pocas horas me llaman de nuevo mientras escuchaba como tecleaba su PC y me dice que abra el mensaje que me ha enviado al teléfono que puse de recuperacion.
¡Vaya tela! Le digo que ese número era de prepago y lo perdí justo hace 1 mes.
Hablando y hablando ampliamos información y le digo un posible sospechoso que, casualmente su número termina en el nuevo número de recuperación.
No se preocupe, le vuelvo a llamar y le informo de las indagaciones y lo que vamos a hacer.
Si no ha usado la cuenta para suplantación esto es un delito civil y puede conllevar una sanción económica.
Resulta que este individuo me dejó hace un tiempo un "pastel" (mensaje que tengo grabado) que contenía calumnias, injurias, odio, amenazas, o sea, un coctel molotov. De postre me dice que me va a enviar a "sus abogados" Le envío en SMS y le digo que el abogado me han dado recuerdos para el. Me reponde ¿Qué abogado? Le contesto ¡El que tengo aquí colgado!
"Las amenazas y los insultos hay que valorarlos y tenerlos en cuenta siempre dependiendo de quienes provengan"
No es lo mismo que provengan de un calavera que de un caballero.
Por esto, ahora, someramente voy a divertirme un poco.