Es cierto que en el caso de la palabra ciego y algunas otras, pueden estar más aceptadas incluso por las propias personas con esa condición. Pero también es cierto que esas palabras no conllevan una carga tan negativa como por ejemplo la palabra "travelo".
La carga negativa de una palabra se basa en el tipo y grado de discriminación que haya sufrido un colectivo en concreto, y en base a ese grado debe ser tratada su validez.
En el caso de las personas invidentes, la discriminación pasa por no tener acceso a una educación especial, enseñanza del braille a temprana edad, uso del braille en productos de consumo, en los botones del ascensor, etc., es decir, hay una discriminación más por pasiva que por activa, pero no hay una visión social de esas personas como algo peligroso, a esquivar, a alejar de la sociedad.
No es el caso de la palabra "travesti" o "travelo", con sólo oírla, incluso yo misma me hago una imagen muy negativa de la persona a la que va dirigida. En estos casos tan extremos, la única forma de empezar una integración social y laboral con éxito, es cambiar radicalmente el vocabulario.
Y todo esto lo digo aún sabiendo que muchas chicas transexuales se denominan a sí mismas "travestis" (sólo hace falta echar un vistazo a los anuncios de relax y a este mismo foro) algunas incluso se denominan a sí mismas "maricones".
(Algunas personas han aceptado los términos que la sociedad les ha impuesto, otras no los aceptamos, preferimos ser nosotras las que nos definamos en nuestros propios términos libres de prejuicios, sobre todo de prejuicios negativos)
El que haya personas que se autodenominen así (travesti), no quita que la carga negativa de esa palabra en la sociedad sea bestial, y de hecho, todas intentamos salir de esa palabra en la vida real, demostrando con hechos que nuestro principal objetivo, nos definamos como nos definamos, es llegar a tener el aspecto 100% de un cuerpo y rostro de mujer, y que nuestra transexualidad pase totalmente desapercibida.
Esto demuestra que:
1- Aunque yo me denomine de una forma, sin embargo a la hora de la verdad intento que se me "note" lo menos posible, con lo cual estoy reconociendo que no quiero serlo, y no quiero serlo porque sé las consecuencias tan negativas de serlo, no porque me niegue a aceptar que lo soy.
2-demuestra que no somos personas antisociales, ya que lo que buscamos es justamente que la sociedad nos acepte, pero claro, que nos acepte como mujeres.
Pero eso la sociedad no lo acepta, pretenden aceptarnos como otra cosa distinta, y ahí está el error, que en el momento que nosotras mismas aceptemos que nos llamen de otra forma que mujeres, las puertas quedarán abiertas para que nos traten como otra cosa que mujeres; no como hombres, tampoco como mujeres, pues ya me diréis qué queda... porque no existe un tercer sexo.
Y vuelvo a repetir, eso no quiere decir que vivamos en los mundos de Yupi, sabemos que hemos nacido con cuerpo de hombre, esa es la realidad de nuestro cuerpo, pero la realidad de nuestra cabeza es otra, y además sólo la conocemos nosotras mismas, por eso no aceptamos que nadie venga a negarnos lo que somos en verdad y a poner nombre a una cosa que desconocen. El nombre debemos ponerlo nosotras, y el nombre es "mujer", transexual, pero mujer.
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