Si el gusanillo te ha picado, no pararás hasta que pruebes. Tardarás más o menos, pero lo harás...
Sólo te puedo decir una cosa: Hay mucha verdad en aquéllo de "o te corres la juerga de soltero, o te la corres de casado". Quiero decir que, puesto a hacer el golfo, hazlo cuanto antes y cuando menos obligaciones tengas, porque se daña a menos gente.
Está bien que quieras a tu novia, y me parecería perfecto y muy loable que te casaras y os fuerais mutuamente fieles toda vuestra larga vida. Pero, si no va a ser así, trata de corregir el error de apreciación cuanto antes.
Las medias naranjas no existen. No digo que no quieras a tu novia, digo que si rompes con ella mañana, dentro de un año puedes estar con otra que te haga el mismo tilín. Que el amor, a la larga, es más una cuestión de voluntad y de empeño que de flechazos, y que si sabes que vas a flaquear lo mejor es que, cuanto antes, lo hagas.
Tengo la impresión de que tu problema no es sólo de sexo, sino también emocional. Es decir, no sólo dudas acerca de lo que te pierdes en lo sexual, sino también de lo que no ves en otras chicas que tienes alrededor, y en cuyo conocimiento no profundizas porque ya estás comprometido. Tu mente está buscando la excusa perfecta para escapar del lazo en el que, subconscientemente, cree que estás metido. Y el que encuentre esa excusa, o no, depende sólo de tu voluntad. Si tu problema no es emocional, si estás seguro de que nunca querrás estar con otra, si no quieres conocer a nadie más, entonces no vayas de putas. Pero si, en lo profundo de tu corazón, sabes que este gusanillo de irte de putas tiene el origen en que en el fondo no estás a gusto, entonces para, reflexiona, pon las cosas en orden y vive la vida que tú quieres vivir, no la que otros quieren que tú vivas o la que les viene bien que vivas. Porque aún eres joven como para que tu vida esté indefectiblemente dirigida, o condicionada por lo que has hecho y vivido ya. Puedes dejar a tu novia, y en tres meses salir con otra chica, y nadie se extrañará ni pensará mal, y no tendrás que hacer nada más que seguir adelante. Pero si con 40 años y dos niños decides que no puedes soportarlo por más tiempo, tendrás obligaciones y servidumbres que no te dejarán hacer tabla rasa y empezar de nuevo. No es que sea imposible, pero será más difícil.
En fin, que hagas lo que hagas, te equivocarás. O tendrás la sensación de haberte equivocado, que es lo mismo.
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