Yo no digo mi verdadero nombre. Éso sí, siempre digo el mismo. Alguna vez me he llegado a sentir mal, porque la chica me ha dicho su verdadero nombre y yo he mantenido mi identidad como si fuera real. Mirándolo con perspectiva, no me arrepiento de nada.
Yo me monto una vida paralela muy cercana a la mía, pero diferente.
P. Ej. Yo trabajo de X para la empresa Z. Pues en vez de decir que trabajo para esa empresa Z, digo que trabajo para la empresa Y, que es competidora de mi verdadera empresa y hace exactamente lo mismo. Siempre la misma empresa Y, claro. Ídem, con mi lugar de residencia y con mi vida en general.
Vamos, que tengo mi vida real y mi vida para las lumis.
Saludos, compañeros.
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