Yo lo que te aconsejo es que antes de lanzarte otra vez al ruedo piensen y valores si quieres poner en riesgo tu relación de pareja. Si, como dices, tu pareja es bastante observadora y perspicaz, raro será que no vuelva a sospechar de ti. Con frecuencia, muchas mujeres casadas intuyan que sus maridos se van de putas y se hacen las locas o prefieren ignorarlo por otras razones (seguridad económica, costumbre, evitar disgustos a los hijos, etc...).
Si decides seguir adelante, yo creo que lo mejor es que te duches antes y, sobre todo, después del servicio, y si el gel es muy oloroso, pues usa muy poco, o directamente solo agua caliente. Si, por ejemplo, te recibe una chica con pintalabios, pedir que se lo quite. Muchas saben que sus clientes son hombres casados y no pasa nada por decírselo, a ellas lo que les interesa son nuestros billetes. Pasa de masajes.
No sé si te he ayudado mucho, pero es lo que se me ocurre tras leer tu comentario.
|