Mi pareja es prostituta
Todo empezó después de una cena de navidad de empresa en la que me pillé un ciego importante como suele ser lo habitual en este tipo de eventos. Por avatares del destino, ubicación, alcohol e insistencia del compañero que venía conmigo, acabamos en un club importante de mi ciudad. Pues bien, allí terminé entrando con una chica en una de las habitaciones antieróticas que al parecer estos establecimientos ponen a disposición de las chicas. Era la primera y la última vez que entraba a un sitio de estos.
La chica en cuestión resultó ser una monada jovencita y muy simpática, yo, debido al sitio y, sobre todo, a la ingestión de alcohol y otras sustancias no me empalmaba ni patrás. Estuvimos allí casi dos horas, estaban cerrando el local y le propuse venirse a mi casa, aceptó por un módico precio.
Al final en mi casa pude consumar (no entraré en detalles de esto, pues no interesa para este hilo en cuestión), tras los actos, nos quedamos charlando hasta que amaneció, cuando se fue tras intercambiarnos teléfonos. Ella me contó que tiene una hija a la que deja con su madre en su provincia y hace viajes de dos o tres semanas a distintos sitios de España y Europa, ahorra dinero y vuelve con la niña hasta que se le acaba y otra vez lo mismo, en fin una vida nada envidiable.
El caso, después de ese encuentro, no supe ni quise saber más de ella, no me sentía especialmente orgulloso. Pero, en enero, me llega un whatsapp de ella en la que me dice que se va 3 semanas a Europa a "trabajar" y que, como vive fuera de mi ciudad, si se puede quedar en mi casa a pasar la noche, pues el vuelo sale al día siguiente. Lo leí y lo pensé, al final dije, ¡qué coño!, le dije que sí. Llegó unos días después y pasamos una noche cojonuda de sexo, risas y alcohol (sin pagar mediante, yo le daba compañía y alojamiento y ella sexo y compañía). Se fue y a las tres semanas me vuelve a escribir para hacer el mismo viaje pero a la inversa, acepto sin dudarlo.
Estos viajes se repitieron dos (4) veces más, decir que a mí me daba igual su profesión, pues era como una folloamiga, nada más.
Pasado un mes de la última vez, me vuelve a escribir, esto debía ser finales de junio, repetimos operación y se vuelve a ir, pero esta vez me agrega al Facebook desde el piso donde estaba, desde ese momento empezamos a hablar a diario, casi a cada rato, poniendo la cámara por las noches. Nos estábamos pillando. Ella tenía "contrato" para 3 semanas (inciso: generalmente las estancias de las chicas en casas suelen ser por tres semanas por temas obvios femeninos, aunque también hay trucos para eso, pero no me quiero poner escatológico), pero al final de la segunda semana no aguantábamos más y se vino. Pasamos una semana maravillosa en mi casa, volvió a su ciudad unos días a ver a su hija y volvió a venir a mi ciudad para que nos fuéramos otra semana a la playa.
La verdad es que estábamos muy bien, como novios. Ahí ella me dice que ha dejado la "profesión" y que va a buscarse un trabajo normal en su provincia, se hace un currículum y se (supone) se pone a repartirlo por las tiendas y comercios de su ciudad. Por las mañanas deja a su hija en la guardería y se va a buscar trabajo, a la hora de comer la recoge. Según ella, vive de sus ahorros
Yo iba (voy) cada dos semanas a verla y ella viene alguna vez. El caso es que hace dos fines de semana estaba arreglando un iPhone suyo viejo antes de volverme para mi ciudad y tenía el correo instalado, lo abrí (¿sin querer?) y me encontré un mail de confirmación de renovación de un anuncio en un sitio de contactos, con un teléfono que no conocía, un nombre ficticio y decía atender solo por las mañanas. Se me cayó el alma a los pies, se me puso el corazón a mil. Se lo dije y ella dijo que eso era viejo que se renovaba solo, le insistí en que si necesitaba pasta yo le dejaba, pero ella insistió en que no. Yo ya me iba y me hice el convencido, pero no lo estaba. En absoluto.
El viernes pasado cada uno estaba en su ciudad y me dijo que salía el viernes con unas amigas de fiesta, que dejaba a su hija con su madre. El caso es que no me lo creí, me resultaba raro. Ella no había querido (podido según ella, por su hija) venir a verme ese finde, pero sí podía salir. El caso, es que hablamos un par de veces al principio de la noche y siempre que la llamaba no cogía el teléfono y me devolvía la llamada al ratito, en un absoluto silencio ambiental. Más cosas raras. Entonces le digo que me voy a dormir y comienzo una investigación.
Hice dos o tres búsquedas (por edad, características, etc) y en seguida di con un anuncio con unas fotos que podría ser ella perfectamente donde pone "hoy toda la noche aprovecha". Me acojono. Ahí me pongo a pensar como coño llamar ya que sólo tengo un teléfono y las llamadas de números ocultos dice el anuncio que no las coge. Entonces hice otra búsqueda y me aparecio una web en la que te creabas un número virtual en 5 minutos, lo hice. Me tomé una (otra) copa, puse música chunga bien alta y, con una ansiedad que me cortaba el aire, procedí a llamar. Lo coge. Es ella, seguro. Cambio la voz, le pregunto por tarifas y servicios y le dije que iba en 10 minutos.
El sábado por la mañana me llamó tan tranquila contándome milongas de la noche anterior. No tuve valor de decirle nada, no sabía (sé) qué hacer. No he vuelto a hablarle del tema. Es martes y tengo una ansiedad que no me deja ni trabajar.
No entiendo por qué no la mandé directamente a la mierda, no entiendo por qué no le digo nada. Es una mujer que me encanta, que nunca (excepto en la mencionada primera noche) me ha pedido un duro. Obviamente, cuando lo pienso sé que si le digo algo es para dejarla, no por hacer lo que ha hecho, pero sí por mentirme tan descaradamente ese domingo.
Bueno, pues opinen.
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