Lo que mas me gusta es el comentario final de la articulista:
"Solo mentar que en muchos de estos locales NO pueden entrar clientes que no sean japoneses,
quieren ocultar hasta que punto esta sociedad puede estar tan depravada y luego ir tan de puritana en su superficie."


Menos mal que no le dio por investigar los locales y servicios españoles que entonces si que iba a ver lo que es depravación.