Vamos a ver.
Vamos a ver.
Vamos a ver.
Vamos a ver.
Vamos a ver.
Vamos a ver.
Vamos a ver, por Dios.
Dice el refrán que de lo que se come se cría. Leyendo faltas de ortografía día tras día no me extrañaría que al final se me escaparan más de las habituales. Vamos a ver si no se cumplen mis peores pesadillas.