Pues yo voy a contar mi historia:
Como casi todo hombre casado, con el tiempo terminé insatisfecho. No le culpo a ella ni a mi. Pasa el tiempo y ya no somos los mismos.
Llega entonces un momento en el que te planteas canbiar de pareja, sin embargo, no tiene sentido, porque con el tiempo volverá a pasar lo mismo con otra pareja y además al hacerte mayor, tus expectativas de tener una pareja más atractiva no mejoran. Te haces viejo y no le vas a gustar a una chavala de 20 años. El que lo consiga y además me quiera y le dure, mi mayor enhorabuena.
Decidí entonces que iba a empezar a ir de putas y la verdad es que aunque al principio tuve muchos remordimientos, todo fueron ventajas. Al estar sexualmente más satisfecho, ya no esperaba tanto de mi mujer y me sentía más agusto y completo con ella. Sinceramente: desde que quité esra carga a nuesto matrimonio, la quise muchíisml mas. A ella no le gustaba mucho el sexo, pero cuando lo había, siempre era bienvenido y es mas, incluso más agusto, sabiendo que tenía más opciones. Sinceramente: creo que eso salvó (al menos durante muchos años) mi matrimonio y me proporcionó mucha felicidad mientras duro.
Después de 18 años casados, por otros motivos, decidimos divorciarnos, y de nuevo, al saber que tenía esta necesidad cubierta sin depender de nadie, fue mucho mas llevadero. Me sentó más libre y todos aquellos años de contactos con mujeres me volvieron más hábil para encontrar pareja de nuevo.
Pienso que el ir de putas ha dado mucha calidad a mi vida, no sólo placenteramente, sino en mi vida privada. Todo han sido ventajas. Alargaron mi matrimonio y mi felicidad en él, y cuando llegó el momento de la separacíon (que no tuvo nada que ver con el ir de lumis), hicieron más llevadero el divorcio y mejoró mi confianza para encontrar otra pareja con la que de nuevo soy muy feliz. Por supuesto, sigo yendo.
A todas las chicas de la profesión: ¡Muchísimas gracias! ¡No sabéis el bien que hacéis a las personas y a la sociedad!
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