Pongamos, una experiencia del montón, ni algo excepcional ni algo chungo. Mis pensamientos-justamente-después van por capas, como las cebollas:
1) pffff... me tenía que haber ido con la que estaba al lado
2) mi cuerpo lo agradece y que me quiten lo bailao
3) una experiencia intrascendente más
__________________
Señor, hazme casto, pero no todavía. (San Agustín)
|