Haberlas, haylas...
Son pocas las mujeres que pagan por sexo en España, aunque haberlas, haylas. ¿Razones? Seguramente, las mujeres disfruten más dándose un buen masaje con un fisioterapeuta serio, yéndose a un spa con una amiga y tomando baños de fangos, que contratando a un tipo para que se las folle.
Además, normalmente, las mujeres no necesitan un "tío bueno" para disfrutar en la cama; no compran con la vista, sino que se fijan más en la voz, en la simpatía, el sentido del humor, la inteligencia, la caballerosidad o la rudeza, dependiendo de su gusto personal, etc, etc, etc... De esta manera, al no tener que estar supeditadas a un modelo de gimnasio, sus posibilidades de ser satisfechas sin tener que pagar aumentan, al tiempo que ese guaperas de pago no garantiza esos otros aspectos tan importantes en la sexualidad femenina.
No obstante, hay un público femenino que sí utiliza los servicios de putos. Yo tengo una conocida que sí es asidua: escocesa, 40 años, con mucho dinero, viviendo en su país, con piso en Madrid, casada, físicamente de montón tirando a maja, que viene cada 4 meses y la segunda noche tiene establecido su polvo con el gigoló de turno. Ahhhh... como detalle, le gustan los jueguecitos de sumisión y sado. Es decir, haberlas, haylas, pero no es lo común.
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