El verdadero putero bucanero, con muchas experiencia y muchas tias buenas cepilladas suele ser todo lo contrario. No necesita fardar y no dice ni pio. Incluso puede parecer un pringadete tímido o un tipo muy formal y serio.
Cuando llega una chica nueva a la oficina que está medio buena los no puteros se revolucionan, se entusiasman y se hacen los simpáticos y hacen el payaso como si tuvieran 13 años. En esas situaciones, el putero pata negra se distingue claramente pues es muy poco impresionable. Se ha zumbado a tias mejores y la nueva no le llama atención.
|