Cuando era pequeño ya me gustaban las putas. No tenía ni pelos en los huevos y ya estaba deseando hacerme mayor para ir a los clubes y moverme en el ambiente del puterio. Recibimos una educación en la que tratan de inculcarnos unos valores y nos cuentan un montón de milongas: "todo esfuerzo tiene su recompensa", "de mayor podrás ser y conseguir todo lo que te propongas", la honestidad, el amor....etc...Todo va a ser maravilloso....todo menos las putas, que eso es pecado y está muy mal.
Después uno va creciendo y se va dando hostias con la realidad. Te das cuenta de que el infierno no está por venir, es lo que te ha tocado vivir y tienes que esforzarte y llevarlo lo mejor posible. Por suerte también hay algunas cosas buenas y en mi opinión, las putas, son una de ellas.
Voy de putas porque el sexo es salud, puedo follar con quien quiero
y porque follar con la misma persona me acaba aburriendo, por mucho que la quiera. También voy de putas para desconectar y porque me relajo.
No quiero decir que esto de las putas sea los mundos de yupi, también hay malas experiencias, que le vamos a hacer....incluso a veces me planteo dejarlo, pero como el sexo todavía no me cansa, acabo volviendo
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