Cita:
Iniciado por Canicas
En el fondo sientes por lo menos en mi caso, una envidia sana. Yo me dedicaría a ello si al acostarme con mujeres de nivel bajo o bajísimo, mayores (esto en el peor de los casos, también vendrá alguna potable)... cobrase 100€-150€. Físicamente no estoy mal, soy joven, y si me dedicase a ello profesionalmente tendría más tiempo para afinar el físico en el gimnasio y cuidar más el aspecto exterior. Pero claro nosotros no tenemos esta opción.
Creo que muchas de ellas han encontrado en este mundillo un chollazo, no le reconocen abiertamente, porque queda mal, decir gano una pasta por hacer esto que tampoco me supone un esfuerzo de la leche. Viven de puta madre y creo que sí, son una casta de privilegiadas.
|
Compañero, cada día te entiendo menos, excepto en una pauta común en ti y algunos de tus seguidores, que es la de criticar a las profesionales y a los palmeros que según vuestra
Luminquisición somos todos los que no pensamos como vosotros, leo también, al menos de ti, que sentis envidia de las lumis.
También que prefieres a las civiles que te salen más económicas pero que a los dos otres meses cuando quieren más, las largas porque no te vá lo de adquirir compromisos.
En los dos casos, civiles y profesionales, haces incapié exgerado en los precios y el servicio. Además con profusión recalcada de ello, amén de perseguir con denuedo a los que hablan bien de ellas o no lo hacen en sentido negativo, aduciendo como causa única que lo hacen en falso y por obtener ventajas.
Ya te ha aconsejado
Unknows que si te parece tan satisfactoria y ventajosa la profesión, te dediques a ella, entonces tendrás referencias exactas para opinar del nivel de vida y de lo agradable o el esfuerzo que supone su trabajo. Mientras no tengas esa experiencia es gratuito cualquier aseveración al respecto sólo por creerlo o imaginarlo desde tu punto de vista, al menos deja claro que es tu opinión particular y creencia, no afirmes con rotundidad.
Dejar que cada uno viva esto como le plazca, ya somos mayorcitos para decidir con quién y como disfrutamos o gastamos nuestro dinero. Entiende que no todo el mundo tiene los mismos gustos y preferencias, que puede opinar y desear algo distinto, y si nos engañan ya aprenderemos para la
próxima, y si algunos mienten se engañan ellos mismos, lo importante es saber leer y discernir lo que interesa o no.
Un hombre blandengue.