Pues yo me siento en la misma situación que el colega que abrió el hilo. El otro día estaba regresando de Cannes en mi Jet privado, y ya que estaba dedicí acercar a Ana de Armas a su casa porque me pillaba de paso. Y ahí a 20.000 pies de altura después de la tercera botella de Dom Pérignon (el Möet & Chandon es de rusos y horteras) la chica estaba con la risa fácil y se le había aflojado el escote, y pensé que me la podría follar fácilmente. Pero solo de pensar en tener que ponerme a pelar la pava me entró una pereza terrible. Le dije al piloto que aterrizara ya, que se me hacía tarde y no quería pillar atasco del aeródromo a casa. Y me fui a ver a una de mis habituales. La vida me ha enseñado que si quieres un trabajo bien hecho, tienes que pagar por él, no dejarlo en manos de aficionadas. Donde esté una buena profesional de confianza, que se quiten las voluntariosas.
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