Estadísticamente es muy lógico que haya muchos más consumidores de pornografía que de lumis, pues la primera es gratis (al menos en internet) y la segunda muy cara. No todos tienen suficiente poder adquisitivo para ir de lumis.
En mi caso ir de lumis es la forma de hacer realidad mis fantasías eróticas alimentadas por la pornografía.
Pero ocurre con frecuencia que te encuentras con lumis que te tocan más el corazoncito que el sexo con lo que se me rompen los esquemas pues voy con ellas más para una descarga emocional que sexual (sin llegar a un patético enamoramiento ¡eh!).
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