Re: Porque la mayoria quiere a chicas que besen???
Hasta en el pueblo en el que vivo es notoria mi debilidad por las Brasileñas. La verdad es que siempre me fue muy bien con esas chicas y los dedos de una sola mano sobrarían para contar las malas experiencias que tuve con ellas. Eso sí, recuerdo a una que me salió muy pero que MUY rana. Nanay de besarla, que su boca era para el padre de su hijo, nanay de chuparle los pezones, que sus tetas eran para el hijo de aquél, nanay de comerle la entrepierna por no me acuerdo qué motivo, etc. Total, un bellezón sí (realmente era guapísima), pero un bloque de hielo en la cama... y yo a conformarme con mojar el churro como un estúpido animal para por lo menos aprovechar el rato (y el dinero pagado).
También recuerdo a otra, esta vez española, a la que apenas pude tocar y menos aún besar porque todo eran inconvenientes para la salud (suya y mía), que esto no se puede hacer porque puedes pillar tal y tal cosa, que lo otro tampoco porque luego pasa lo que pasa, y así todo el rato, y eso que yo no mojo a pelo (que entonces seguro que me echa a patadas, y con mucha razón). Me acuerdo que no pude bajarme al pilón porque de repente se echó una crema, y cuando la quise interrumpir me dijo que era mejor para los dos porque blablabla blablabla... con términos especializados y todo. En vez de estar follando, tenía la sensación de asistir a una clase en la facultad de medicina, impartida por una muñeca hinchable hipocondríaca. Entiendo que la chica vele por su salud y la de sus clientes, pero vamos, tampoco hay que ser tan escrupuloso si el cliente se ve limpio y sano.
Para terminar, también me acuerdo mucho (suspiros...) de una madurita brasileña que conocí en Bilbao a finales del 2004. Al principio la tía no se dejaba besar, ni tan siquiera piquitos, y nada más empezar me estaba arrepintiendo de haber pasado con ella, pero le hice un cunnilingus de los míos (con esmero y paciencia), y luego fue ella misma la que no paraba de besarme como si en ello le fuera la vida. Al final el polvo salió inolvidable y duró 2 horas. Con esto quiero decir que la implicación no es una cosa que baste con exigir, sino que hay que consiguirla y merecerla. No es todo recibir, que también hay que saber dar.
|