Que me parezca una gilipollez, no quiere decir que no lo entienda.
Quien esté dispuesto a pagar un sobrecoste por un servicio mediocre porque se deja engatusar por la publicidad, que lo haga, pero que luego no se queje de que las profesionales le traten como al gilipollas que és. Yo haría lo mismo si fuera esas chicas.
|