Opino igual que Patricia.
Dicen que a las maduras nos van los jovencitos, a mi personalmente, el cuerpo y la cara de veinteañero, para compartir sexo, me da repelús.
Con respecto a vuestra experiencia, por supuesto que no todos, pero sí la mayoría, en la cama os desplazáis y me desplazáis con unos movimientos tan desordenados que no puedo seguir el compás y tengo la sensación de ser un melón rodando de acá para allá.
Lo mismo pasa con vuestras manos y vuestros dedos. Dos segundos estrujando el culo, suben de repente y espachurran una teta, con rapidez inaudita bajan al coño y zambomba con un dedo sin ningún miramiento y yo ahí paralizada, mis agujeros encogidos, tensa y concentrada en sobrevivir con la incertidumbre de no saber donde será la
próxima descarga.
Un sin vivir.