Sobre esta cuestión habría mucho que hablar, pero como ya he escrito en otros lados y siempre le recuerdo a quien me pregunta, antes de empezar a ir con “escorts” o “lumis” debemos tener en cuenta varias cosas para
no perder el control:- Debemos estar seguros de poder controlar el gasto económico: esta actividad puede llegar a arruinar a un cliente, si se “envicia” demasiado.
- Debemos estar convencidos de que no hacemos nada malo. Hay una chica dispuesta a prestar un servicio a cambio de dinero, y nosotros estamos dispuestos a pagar por los que ellas ofrecen. Mientras ambas partes actúen con plena libertad y conocimiento no tiene porque haber problemas
- ¿Tengo la suficiente estabilidad emocional para que no me repercuta efectos emocionales adversos? Podría eventualmente tener efectos emocionales adversos?
- Y lo más importante: ¿seré capaz de abandonar sin más el sexo de pago? Hay que tener en cuenta que el sexo con una “escort” o una “lumi” puede adquirir niveles insospechados, gracias a la desinhibición que con ella se alcanza. ¿Podré volver al sexo “convencional” que es habitual en nuestras relaciones de pareja "ordinarias"?