Pasé por este chinipiso tras una juerga de Carnaval,
Me dijo la mamasan que solo estaba una chica libre, y por no dar más vueltas con la cogorza probé suerte. Apareció una chica delgadita, con melena larga y negra, mona de cara, con poco pecho pero jovencilla (sobre los treinta diría yo, las orientales no aparentan la edad que tienen). Pagué media horita y fuimos para la habitación, cuya limpieza es bastante mejorable, pero bueno las sábanas estaban limpias y vamos a lo que vamos.
Tras la limpieza de bajos de rigor, empezamos con el besuqueo y el magreo. No besa mal pero no con lengua, y no tiene mucho que agarrar, poco pecho y nada de culo, así que le digo que a chupar y se amorra al pilón. De rodillas, comienza un francés bastante bueno, despacio primero y luego aumentando el ritmo progresivamente, metiéndosela cada vez más adentro, aunque siempre con la mano agarrando mi polla. Cada vez que intenté quitársela y que se la tragara entera hizo el amago y la volvió a sujetar. A pesar de eso, la succiona bien y con fuerza, y me la puso tiesa como el asta de una bandera.
Como estaba poniéndome a cien, la puse a cuatro patas y empecé a embestirla por detrás. Pasaron unos minutos y me empezaron a doler las ingles. Me estaba clavando sus huesos a cada embestida, así que tumbé boca arriba y se puso a cabalgar, sin mucho ritmo pero tampoco hizo falta porqué me corrí enseguida.
Le pregunté que si me hacía un masaje en los cinco minutos o más que nos quedaban, pero hizo como que no me entendió, dijo algo del tiempo y comenzó a recojer. Así que me vestí y me marché a dormir la mona.
No creo que repita con esta, ya que no me gustó su poca implicación, y aunque a primera vista es resultona luego se queda en nada.
Espero que la
próxima vez haya más dónde elegir.