Buenas tardes.
Animado por las novedades, me he vuelto a pasar por allí tras algún tiempo sin ir (la última vez que fui, bajo la anterior administración, me presentaron a un tonel de unos cincuenta años que quizá valdría para envejecer un buen cognac, pero no era ese mi interés en tal momento así que hube de desistir).
Confirmo que efectivamente ha cambiado la titularidad del negocio (su anterior gestora se ha retirado a China con caracter al parecer definitivo). Esto se nota en una mayor higiene y algún detalle, como por ejemplo toallas limpias cuidadosamente enrolladas y atadas con un lazo a disposición del cliente, oferta de bebidas gratuitas, etcétera. Asimismo, los precios ahora son 50/70, es decir, la media hora ha subido ligeramente.
Por teléfono me indicaron la presencia de tres empleadas, pero al llegar sólo había dos, de veintimuchos años, delgadas y de razonable atractivo. Contraté una hora de servicios con una de ellas, cuyo dentista supongo que obtuvo el título en una tómbola, pero que pese a esa pega resultó ser una chica extraordinariamente amable e implicada que se avenía a cualquier solicitud por parte del cliente que suscribe, descubriéndose también como una muy buena masajista.
En resumen, el cambio ha sido a mejor, lo cual por otro lado no era particularmente difícil de conseguir dado el nivel de abandono a que había caído este piso bajo la anterior administración.
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