Nombre de guerra: Sara
Nacionalidad: colombiana
Forma de contacto: por whatsapp a través del nº 622314956
Fecha: noviembre 2022
Lugar: avenida de la Constitución (Gijón)
Instalaciones: piso muy limpio, nuevo y cuidado. Instalaciones magníficas.
Precio: media hora = 50 €, una hora = 100 €
Edad: 48 (se conserva de maravilla y aparenta menos años).
Cara: rasgos amerindios. Es mona, a mi juicio.
Pelo: negro, liso y largo.
Cuerpo: 1,60 cm de altura, aproximadamente. Abundante en carnes.
Piel: muy suave y cuidada, sin una sola arruga ni defecto. Piel perfecta al tacto.
Pechos: naturales, grandes, pesados, suaves, sin una sola arruga y con pezones muy bonitos. Unas buenas tetazas.
Culo: grande y curvilíneo. Culazo magnífico para la postura a cuatro patas.
Vagina: estrecha y apretadita.
Defectos corporales: le sobra un poco de carne en el abdomen, pero nada más. Está excelentemente conservada para la edad que tiene.
Piercings: ninguno
Tatuajes: uno en la mano derecha. Creo que también alguno más, pero pequeño y discreto.
Conversación: agradable. Seria al principio, pero cuando adquiere confianza, se ríe y es encantadora.
Besos: no me los planteé.
¿Fuma?: No
Francés: maravilloso y al natural.
Forniqueo: muy cachonda e implicada.
Griego: ni siquiera me lo planteé, pero sé que por hacerlo, cobra el doble de la tarifa general.
Lo mejor: sus tetas, su piel suave, su culazo, su actitud y su boquita chupona.
Lo peor: nada, porque me gustó todo.
¿Repetirías? Sí
¿Recomendable? Sí
¿Fotos del anuncio reales? Sí, totalmente.
Valoración global de la experiencia: 10/10
Relato
Contacté con ella porque en las fotos de su anuncio aparecía una madura latina con tetas grandes y me apetecía disfrutarlas.
Cuando entré en su piso, vi claramente que era la de las fotos. Se fue soltando y cogiendo confianza poco a poco.
La desnudé lentamente y disfruté muchísimo tocando, acariciando, apretando y besando sus grandes, pesadas y suaves tetas. No me cansaba de ellas.
Ella puso el culo en pompa y se empezó a restregar contra mi paquete, todavía en calzoncillos. Me los bajé y le pedí una mamada al natural.
Me puse de pie en la cama y me la chupó espectacular de rodillas. Chupaba despacio, con intensidad y mirándome a los ojos.
Follamos en varias posturas, pero la que más me gustó fue a cuatro patas en la cama. En esta posición agarré su cintura y la penetré con intensidad y fuerza hasta que terminé eyaculando entre gemidos de placer. Lo hicimos a cuatro patas frente al espejo, lo cual intensificó mi morbo.
Fue una de mis mejores experiencias sexuales hasta la fecha, sin lugar a dudas.